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GEIA, DesdeSyrma8.3




Hola a todos!

Hoy os trigo otro poema de mi cuñada (DesdeSyrma8.3) escrito en el año 2011 y que me pareció sublime, cargado de belleza y de muchas imágenes impresas entre sus palabras.
Ella amaba el mar y es mar para siempre.
Esperamos que os guste y lo disfrutéis...


GEIA

Lo sé; acaso me engaño...
Tengo muy lejos el mar,
junto con su sal, sus embestidas varoniles,
su línea titilante en el horizonte,
sus corales coloreando cual úteros de vida sus entrañas, 
sus parturientas desovando con intimidad y letargo,
 sus caballitos marinos trotando enredados entre sus salvajes algas, sus sonidos que no cesan siendo cuna de nanas y
¡ay, de aquellas islas remotas en las que desembarcábamos nuestras humildes leyendas!

Madre: tu voz también fue silenciada...
Lo sé, lo sé, claro que lo sé, ¡maldita sea...!
he perdido mi cola, mis branquias, la frescura en la piel, el coral de mi pelo, la mirada de pez, los labios besucones tan irresistibles para los tritones, la corteza de mis senos, el salto sobre aquella luna de plata en noches de llena y la desnudez de mis sueños tendidos como un libro abierto.

        -Oh, libertad, ¿dónde me quedas?
Tu azul mirada,
 tu azul destello.
Ni siquiera la limosna 
me dejaron tras el destierro.

Estoy aterida de frío por esta humedad que no desemboca en ninguna parte me balanceo entre las sombras
y me avergüenza lo que ha quedado de mí: NADA.
Una niebla espesa que no se atreve a vacilar y desafiar.
                                          -Irreconocible- 

Siento hondamente el colapso,
 la barbarie,
 la ignorancia, 
el agujero negro,
la muerte depositando sus larvas
 a contracorriente.
El epitafio es tan decadente,
 tan desafiante, 
tan cruel,
 tan castrado 
que repetirlo no haría más que 
recordarme:
“Lo sé y no me engaño".
Tu azul mirada, tu azul destello,
ni eso me quedó
tras el destierro.

Aún me queda un poco de cordura
 aunque ésta no me sirva para vencer al miedo
 y poder arrastrarme entre guijarros
 a la próxima playa que no me deje varada, 
escupida, con un sonar herido, 
una navegación colapsada, 
una friega lacerante, 
un esqueleto descoyuntado,
 un corazón imposible, 
irrecuperable, insano...

No soy nada sin un horizonte azul que me reanime con sus burbujas y su semen, que me devuelva la luz, el brillo,
 las ganas de amar y ser amada, 
de conquistar el embrujo
 y el cosquilleo matutino de las entrañas.

Soy mar; el mar es mi hogar, mi combustible, la llama que me mantiene encendida y sin él ¿qué puede quedarme?

Mutis y deceso...

Ay, Geia, ¡Valiente ilusa!
 ¿acaso alguien alguna vez te reconoció
como sirena?

Lo sé y no me engaño...

Soy la alucinación febril de un marinero deshidratado.
Y ni siquiera él puede pronunciar desde ese infierno de fuego en el que está sumido, mi nombre, 
y menos aún reconocerme como sirena.

Solo vio en mi una hembra en la que depositar su dolor, su rabia y su honda pena.

-Oh, libertad ¿alguna vez fuiste real?
Tu azul mirada,
tu azul destello
solo fue un disparate
acunado en un sueño.

-¿Cuál era tu nombre?
-¿Acaso me lo preguntaste...? 
Solo te engañaste
 y me engañaste...

 ©DesdeSyrma8.3, 2011
Todos los derechos reservados.
Prohibida copia y utilización sin permiso. 

2 comentarios:

Naya_gm dijo...

¡QUE PRECIOSO POEMA!!
Mi mayor enhorabuena a tu cuñada, es toda una artista, me encantó como trasmite, como se mete dentro y te atrapa
Gracias por compartir ^^
¡Besitos!

METAMORFOSIS EN EL VIENTO dijo...

Hola, Naya!
Muchas gracias. Ella se nos fue hace unos años pero sigue entre nosotros, en la memoria con un legado rico y maravilloso a través de sus escritos y guardamos su legado con amor.
Un abrazo.
Elena.

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Metamorfosis en el viento by Pablo y Elena is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 4.0 Internacional License.
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La música es un refugio al que acudimos en muchos momentos de nuestras vidas a veces con cierta nostalgia, otras con ganas de escuchar en una voz tu propia historia y hacer catarsis con cada nota. También es un refugio de paz que mitiga la soledad. Hay brújulas que te llevan hacia los cuatro punto cardinales dejando unos trazos de energía en cada punto que cuando se unen suena una hermosa melodía.
La música es un lenguaje universal que nos hace ricos en experiencias y sensaciones. Nosotros amamos la música de tal manera que dejamos que sea una prolongación más de nosotros. Aquí dejamos constancia de algunas canciones que nos acompañan y que se han convertido en bandas sonoras de nuestra vida y por ende de aquellos que también nos rodean.
Pablo y Elena