A TI, COMPAÑERO DE VIDA


(ENTRADA PROGRAMADA)

Hoy amanecí nostálgica porque no estás a nuestro lado y mientras le doy pecho a nuestro bebé por fin en casa después de una temporada compleja me acuerdo del nacimiento de nuestro primer hijo y de aquellos momentos delicados que viví cuando me entraron miedos y no sabía cómo actuar ante un ser tan pequeño, tan frágil y necesitado de cuidados continuos. Mientras lo tienes dentro lo sabes protegido pero cuando llega a tus brazos llegan las inseguridades y temores. El puerperio es una etapa dura para la mujer entre desajustes hormonales, debilidad...y la pareja es importante y si no la hubiera el círculo familiar especialmente la madre o la abuela con sus experiencias. 
 No es sólo parir y ya está, hay mucho más, no es fácil la transición, requiere de mucho amor y paciencia. Me bloqueé, angustié y me sentí muy pequeña pero por fortuna tú estabas allí y me ayudaste con ternura como si lo hubieses hecho toda la vida me acercaste a nuestro niño al pecho (piel con piel) con delicadeza y respeto y cuando el pequeño comenzó a succionar me sentí mejor, algo más aliviada. Era útil para nuestro niño y ese piel a piel me hacía sentir ese vínculo tan especial que es un privilegio que debemos celebrar y agradecer. 
 Me necesitaba y yo a él. 
 No sabes cómo en este momento extraño tu compañía, tu amor, tu ternura, tu sabiduría y delicadeza. Me acuerdo de tu sonrisa cuando de broma en esa y muchas otras ocasiones te he repetido “ Creo que me he casado con otra mujer” porque sentí tu sensibilidad, tu atino, tu experiencia aún sin tenerla. Le curabas el cordón umbilical con delicadeza y maña , lo bañabas y le ponías las cremas y te sorprendía muchas veces con él en tu pecho después de cantarle una nana, dormido y feliz y así te quieren nuestros niños, tienen pasión por ti y te echan de menos. 


 Eras tan primerizo como yo y sin embargo sabías mucho más que yo con esa capacidad innata que envidié y amé en ti. "Aprendí de las mejores" Me dijiste con amor. Sólo te ha faltado darles el pecho a nuestros niños y no me cabe duda de que si hubieras podido lo hubieras hecho y tan feliz. Alguna vez hasta te buscaban a ti el pezón y nos reíamos.  Me sentí henchida de orgullo y de felicidad al tener un compañero de viaje tan maravilloso y me sigo sintiendo aún más si cabe cada día. Me emociono...
Quiero cerrar los ojos y que al despertar se acabe esta pesadilla y estés a nuestro lado sin enfermedad que nos impida estar juntos y disfrutando de nuestro quinto hijo, sin perderte ni un segundo. Nos imagino a los dos disfrutando en nuestra nueva casa especialmente en el jardín celebrando cada estación y la vida a golpe de latidos, de sonrisas, travesuras y besos. Si hay alguien que se merezca esto y mucho más eres tú por tus ganas de vivir. Dicen aquello de “Cuidado con lo que deseas que se puede hacer realidad" y eso es lo que quiero, lo que deseo con toda mi alma, cariño. Lo tengo claro. Quiero un futuro junto a ti y nuestros niños. Verlos crecer y un día disfrutar también de nuestros frutos a través de nuestros nietos. Tienes muchas historias que contarles y ellos se sentirán orgullosos de recibirlas y transmitirlas y así quedará un rico legado que no morirá jamás.
Te amo Pablo con todo lo que soy!
Gracias mi amor por tanto...

Que esta misiva tan especial que hoy comparto dedicada a mi marido sirva para poner en valor la figura del hombre ante la llegada de un hijo. Ellos no pueden parir, ni darles el pecho pero son tan importantes como nosotras y pueden aportar mucho y acompañar a la mujer en sus momentos más frágiles. Sólo hay que dejarles hacer sin poner impedimentos absurdos. Se lo merecen y lo necesitan para crear vínculo especial tanto con los niños como con nosotras. 

Necesitaba escribir esto, me ha nacido del alma. 

Un abrazo.
Elena M, 2017
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Comentarios

Teresa Delgado Duque ha dicho que…
Qué maravilloso texto escrito con tinta de alma e inspirado por un ser tan especial como es mi amigo, el padre tus maravillosos hijos, tu compañero de vida.
Me ha emocionado infinito
METAMORFOSIS EN EL VIENTO ha dicho que…
Gracias Teresa!
Tenía esa necesidad de escribir y de contar la experiencia. Me alegra que te haya emocionado. Gracias por tu comentario!
Un abrazo.
Elena.