OCURRIÓ EN UNA BURBUJA



TÍTULO DEL LIBRO:
OCURRIÓ EN UNA BURBUJA
AUTOR:
ARTURO ABAD
ILUSTRADOR:
DANIEL CASTELLÓ
NÚMERO DE PÁGINAS:
88
EDITORIAL:
HIPÁLAGE
GÉNERO:
LITERATURA INFANTIL
(A PARTIR DE 7 AÑOS)
WEBS:
http://arturoabad.com/
http://dcm.ilustrador.es 
http://www.hipalage.com

Ay, el abuelo Martín, cómo ha venido a mí de nuevo tras la lectura de este libro y es que lo recuerdo como si fuera hoy abriendo la puerta de su casa para dejarnos entrar a mis hermanos y a mí en manada. 
Su abrazo, su fragancia a madera dulce, su sonrisa, sus hoyuelos, su humor... Todo él era en sí pura magia y eso fue lo que le enamoró a mi abuela Gimena cuando se conocieron en una travesía muy especial.
Una vez dentro corriamos a sentarnos en círculo en una habitación que el mismo diseñó para hacer disfrutar primero a sus hijos y luego a nosotros sus nietos de sus historias. Nos hacía sentarnos así porque decía que en medio había que dejar el espacio a la hoguera. Una hoguera que supo diseñar en nuestra imaginación y que a veces sentíamos como por dentro nos calentaba y nos llenaba de energía.  Una buena historia siempre al calor de la hoguera del amor, de la fraternidad. Y si nuestra vista se cruzaba con el techo dispuso para ello estrellas y planetas que tras apagar la luz brillaban en la oscuridad, lo cual creaba una atmósfera perfecta, genuina, mágica. Después llegaban las historias. Él como nadie tenía el don de la narración oral, un don antiquísimo heredado de su abuelo materno. Cómo gozabamos con cada palabra, con cada gesto, con cada exhibición de sabiduría, con cada truco sacado de diferentes artilugios creados por sus manos. Sus personajes cobraban vida ante nosotros. Él era un auténtico contador de historias  y cuando lo recuerdo me emociono, no lo puedo evitar. 
Me veo ante él como una niña fascinada, enamorada y orgullosa y eso es inolvidable. Lo echo tanto de menos...
Gracias a la lectura de este libro lo he recuperado un rato a mi lado y también a la abuela que después de aquellos viajes de mano del abuelo nos tenía preparado un chocolate y unas rosquilletas caseras.
Es un libro que no sé cómo ha llegado a mí, tal vez me encontró, sí, así debió ser. Son cinco cuentitos cortos que hablan de la luna, de besos, de una caracola, de almas y de una casa embrujada y está recomendado para niños y niñas a partir de 7 años, pero yo soy como una niña sin ese "como" y me gusta compartir con mis hijos momentos de magia con la lectura. 
Pero saben que... está muy bien recoger estos cuentitos en un libro pero nada es comparable a cuando son contados, cuando cierras los ojos y los escuchas a través de la voz con sus diferentes matices, con el asombro y la magia de la narración oral. No hay nada como poner oídos, corazón y alma a una historia que quiere ser disfrutada a viva voz. Pierde verdad y esencia a través del papel.
Desde aquí nuestro reconocimiento al narrador/a oral, al contador/a de historias.
Allá donde estés abuelo gracias por tus semillas en nosotros. Nunca se apaga tu fuego. Nunca.

Elena M

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